Las dos palabras: 

Una vez un monje decidió entrar en un monasterio de clausura donde solo se les permitía hablar dos palabras cada cinco años, el resto del tiempo debía orar, trabajar, vivir y convivir.

A los cinco años el rector le ofreció al monje poder decir sus dos palabras, y éste dijo.:

CAMA DURA.

Al día siguiente le sustituyeron el camastro y le pusieron un colchón nuevo muy confortable.

La vida en el centro continuó y de nuevo transcurrieron cinco años. El monje estaba esperando la visita del rector. Cuando éste le ofreció la palabra, el monje dijo.:

COMIDA FRÍA.

A partir de entonces, en la cocina se esmeraron en que la comida estuviera siempre caliente a la hora en que comían todos los comensales.

 Transcurrieron otros cinco años, y cuando el rector le ofreció poder decir dos palabras al monje, éste dijo.:

YO RENUNCIO.

 

El rector meditó y le dijo.:

Puedes marcharte, porque la verdad es que desde que llegaste al centro no has hecho más que quejarte.

 

Compartido por Jaime el 02/03/2011

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